domingo, 28 de enero de 2007

Adrenadictos: su nombre es peligro

Un corredor de autos, un agente de bolsa, un aladeltista y un policía cuentan que se sienten más vivos cuanto más en riesgo ponen sus vidas

ALTO, CADA VEZ MAS ALTO
Lo suyo es el placer por los vuelos sin motor. Pájaro incansable, Flavio Galivisi (40) pasó la mitad de su vida surcando cielos de todo el mundo en aladelta. Aún hoy, ya como dueño e instructor (el único en Buenos Aires) de aladelta y parapente en Fly Ranch (kilómetro 65 de la Ruta 2, La Plata), jura que lo disfruta como nunca.
Aunque admite que no todo fue siempre color de rosa. "Cuando empecé, hace 20 años, aprendí prácticamente solo, con un instructor medio trucho que luego supe que jamás había volado en su vida. En fin, me compré un aladelta y me fui a Córdoba.
En el primer intento me subí a una montaña, salí corriendo al vacío y confié en el ala. Caí al precipicio y me quebré el brazo. En mi segundo vuelo, me quebré un hueso de la cara. Pero sobreviví a los primeros 20 vuelos; me quebré piernas, brazos, dos costillas...", detalla entre risas. La adrenalina ya no es cosa de todos los días para Flavio.
Los vuelos de bautismo y los cursos de aladelta lo obligan a volar con más precauciones, lejos de riesgos innecesarios. "Cuando volás solo, ya te da adrenalina el hecho de tener que tomar decisiones todo el tiempo, buscando térmicas (corrientes de aire caliente que empujan al aladelta hacia arriba).
A medida que vas tomando experiencia, querés probar más cosas con el ala, acrobacias, maniobras arriesgadas que se van poniendo más peligrosas. Si tus primeros giros los hacías a mil metros, los últimos los hacés a cien metros, casi sin margen. Se busca la adrenalina haciendo maniobras cada vez más cerca del piso.
Es arriesgar un poco más tu vida". Durante 6 ó 7 horas diarias, por momentos a tres mil metros de altura y con alas que pueden llegar a los cien kilómetros por hora, Galivisi disfruta contarlo: "Al estar ahí arriba, colgado, tu cabeza flashea. Te sentís muy grande por estar ahí, y muy chiquito porque te das cuenta de que no sos nada en el cielo. Creo que la adrenalina en los deportes extremos es necesaria. Porque te genera miedos que hacen que tomes precauciones.
El día que pierda el miedo dejo de volar, porque es lo que me mantiene vivo. Y la adrenalina te mantiene todo el tiempo despierto. Cuando aterrizás, te da un placer porque superaste todo. Y ahí te cae el cansancio". Y él, que voló en La Rioja junto a cóndores de tres metros, asegura que en el aladeltismo hay que estar consciente de que se coquetea con la Parca. "Muchos se han quedado en el camino. Yo, por ejemplo, desde que empecé a volar perdí 7 amigos. Entiendo a los pilotos que se matan: sabían los riesgos y murieron haciendo lo que les gustaba".

Dejo link para el que quiera leer la nota entera: http://www.clarin.com/diario/2007/01/28/sociedad/s-01352840.htm .

FLor!..

El Abierto cierra a pura acrobacia


Hoy se realizan las últimas mangas del certamen. Ayer hubo un buen espectáculo, a pesar del viento.

En el dique Cabra Corral se desarrolló ayer parcialmente la segunda jornada del Abierto Argentino de Parapente que debió interrumpirse a las 15 por el fuerte viento que se hizo presente en la bahía de Los Mayuatos.
Para hoy está pactada la jornada final que será muy ajetreada debido a que se deberán completar, al menos, cuatro mangas.El jueves pasado se realizó la clasificación general y el viernes se llevó a cabo la primera manga, donde los 12 pilotos pudieron realizar sus primeras maniobras oficiales.
Para ayer estaba previsto que se realicen un par de tandas, pero el viento solo posibilitó que se efectúe una. Sin embargo se pudo disfrutar de la acrobacia de estos pilotos, experimentados en la materia.Pablo López fue quien más aplausos arrancó por parte de los espectadores, que desafiando al mal clima se dieron cita en el mayor espejo de agua de la provincia.Cada uno de los pilotos busca ser el mejor de la Argentina, el de mayor audacia y el más capaz de realizar acrobacias en parapente. Para ellos la competencia también radica en ser el mejor para representar al país en el Mundial que se realizará en octubre próximo, también en Salta.
Para ello deben lograr la mayor cantidad de puntos a lo largo de tres fechas. La que se desarrolla en el Cabra Corral es la primera.También se destaca el mendocino "Panchi" Lebón y pelea palmo a palmo con López y el resto de los participantes. Lebón es uno de los experimentados que se dio un lugar para probar suerte en nuestra provincia.
Hoy se podrá ver, desde las 9, nuevas piruetas de estos ases del aire que pondrán todo para quedarse con el premio mayor.El clima es uno de los factores que mucho influye en las competencias acrobáticas de parapente. Con respecto a otras competencias, el reglamento es bastante flexible en los Abiertos, por lo que de no llegara completarse las cinco mangas establecidas, con cuatro será suficiente para coronar al campeón.

Dejo link: http://www.eltribunosalta.com.ar/edicion-salta/deportes/20070128_220305.php .

FLor!..